Habrá de llegar un día en que se haga un poco de justicia (poética) en torno a la figura de Jonathan Pocoví, cantautor de gusto fino, mirada mordaz y rima vertiginosa al que, a la altura ya de su quinta entrega discográfica, sigue sin acompañarle el (re)conocimiento público y una presencia en el cotarro más acorde con el volumen y la estatura de su trabajo. O a lo mejor tal circunstancia no acaba de acontecer nunca, vaya usted a saber, porque el destino lleva en la sangre el comportamiento impredecible y caprichoso, pero en cualquiera de los casos habrá que seguir reivindicando a un hombre rápido con los arpegios y los reflejos, a un observador del mundo al que no le gusta hacer sangre pero sí pellizcarnos para que, al menos, nunca triunfe la indiferencia. Un tipo predispuesto siempre al juego, sobre todo al de palabras, y a las rimas encadenadas no solo a fin de verso, sino entre medias.

Su última ocurrencia es, qué cosas, no solo compartida sino también inducida. Jonathan aceptó el reto de No es un día cualquiera –el programa que dirige las mañanas del fin de semana Pepa Fernández en RNE– para poner cada semana voz, guitarra y melodía a una noticia que hubiese aparecido en la prensa a lo largo de esos días. Era un reto a su medida, solo al alcance de un creador con reflejos fulgurantes y muñeca ágil, pero lo que iba a ser una colección titulada Conmigo mismo se transformó en este Contigo mismo (qué buen título) una vez que Pocoví tuvo la brillante idea de recuperar sus 10 mejores crónicas cantadas en compañía de otros tantos cómplices, hermanos de sangre y compañeros de oficio. Desde los más ilustres, con Zenet y Javier Ruibal (su gran mentor) a la cabeza, a los de mayor intensidad poética (el colombiano Pala, la hispanoargentina Guada, el siempre frágil y adorable Alberto Alcalá). Y sin olvidar otros nombres que, como bien sabe el propio Jonathan, no siempre alcanzan el abrazo de ese ente indefinido y, sobre todo, caprichoso al que hemos dado en denominar “gran público”: Sergio Sanz, Carles Dénia, Amaury Muro, El Chipi, la actriz y cantante argentina Silvana Sosto.

El repertorio es de una musicalidad adusta, a veces incluso en exceso, porque la parte instrumental recae exclusivamente en las guitarras y mandolinas solistas del exquisito José Recacha y las guitarras acompañantes del propio titular del álbum. Y en lo melódico puede que a veces la urgencia de la escritura prime el contenido argumental frente a la posibilidad del tarareo. Pero como el ingenio se le desparrama a Pocoví a borbotones, tal que una cascada oral infinita e incontrolable, solo podemos disfrutar de esa ironía sutil y encadenada, de esa capacidad casi innata para cazar la rima al vuelo y erigir un universo propio, afable y más humanista que meramente escéptico, aun cuando el escepticismo se nos haya convertido en un caparazón casi ineludible para combatir las sensaciones de perplejidad y desamparo que tan a menudo nos deparan los boletines de noticias.

Jonathan se sonríe, aunque sea con regusto amargo, de la precariedad consustancial de los artistas (El trabajo de mi vida), regaña a los políticos de mano larga y escrúpulos a la fuga (El chiringuito) o llora a las víctimas de la dana (Torrentera), asuntos todos ellos nada anecdóticos. Pero saca petróleo también de los pelmas sabelotodo (Los ilustrados) y de las parejas de las que conviene exiliarse sin demora (Todo mal todo el rato), sin olvidar a ese esperpento de pelo anaranjado que ha hecho del mundo un lugar demencial y desquiciado.

“Quítenle a la muerte el apetito / y al pájaro loco el botón rojo / Que vivir no sea un Trump-antojo / ni ser forastero un gran delito”, reza la estrofa más memorable del álbum, en Más comedia, al alimón con el bueno, o buenazo, de Alberto Alcalá. Qué lindo sería un mundo en el que reinara la bonhomía, claro. Contigo mismo reclama precisamente eso: la hermandad, el ingenio, el cuidado. Y aunque quizá clame en el desierto, bien está que estos versos nos procuren una agradecida media horita de refugio.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *