#UnDiscoAlDía

Todos los días, de lunes a viernes, una reseña discográfica de actualidad nacional o internacional. Las novedades más esperadas, cuanto antes mejor, pero también los descubrimientos, las rarezas, los debuts…

Javier Ruibal: «Cuento chino» (2026)

El gaditano sigue fiel en su decimoquinto álbum a los trabajos temáticos. Esta vez es un primoroso lienzo de seda el que va pasando de mano en mano y siglo en siglo, de un punto a otro del planeta, en un divertimento que le permite a su autor enredar con diferentes escalas, timbres y sonoridades mientras se entrega a un exuberante juego lingüístico de aromas míticos, cortesanos y populares

Shakira: ‘Las mujeres ya no lloran world tour’ (Macondo Park, Madrid, 12/oct/2026)

Hay algo bueno, muy bueno, que advertir en torno a los conciertos de la colombiana: son, ante todo, conciertos. También en este decimotercero y definitivo de la residencia europea. Y con independencia de que la experiencia esté medida, pautada y concebida con precisión quirúrgica para resultar sencillamente espectacular

The Beatles: «Rubber soul 2 CD edition» (1965, 2026)

El sexto LP de los de Liverpool representó en 1965 ese punto de inflexión, el triple salto mortal sin retorno que transformó una banda ya imprescindible en el evento más importante que ha conocido (y conocerá) la música popular en toda su historia. Esta reedición añade un segundo CD con 40 minutos de maquetas, versiones alternativas y sesiones

Sondre Lerche: «Acrobats» (2026)

Lo que acontece en el undécimo elepé del genio noruego es pop mayúsculo, de melodías tan orondas y rimbombantes como las que se estilaban en los tiempos del Tin Pan Alley. Pop cercano y orgánico, pero nada frugal, ramplón ni evidente, siguiendo la estela de los más grandes renovadores de la vieja escuela: Paddy McAloon (Prefab Sprout), Mark Hollis (Talk Talk) y, cómo no, Neil Hannon (The Divine Comedy)

Arde Bogotá: «Manufacturas del club de la gente sola» (2026)

El tercer LP de los de Cartagena es un enorme salto adelante. Un ejercicio de sensibilidad, músculo y empatía, un álbum de sonido y espíritu orgánico y hasta humanista, un trabajo sobre sentimientos y sensibilidades: ese argumentario del que el pop y el rock, y más aún el de rúbrica masculina, anda tan escaso en este país

Les Testarudes: «Ai, mare!» (2026)

Estas nueve chavalas catalanas (cuatro de ellas, en la sección de metales) son descaradas, orgullosas, lenguaraces, combativas y, sobre todo, muy divertidas. Porque asimilan todas las enseñanzas del ska, el reggae y demás herencias jamaicanas, pero las llevan a una cotidianidad a veces enfurruñada y otras, abiertamente cómica

Leiva: ‘Gira Gigante’ (Movistar Arena, Madrid, 30/sept/2026)

Tiene este madrileño de finísima estampa el don de enganchar con el receptor, una circunstancia ya evidente en los dulces tiempos de Pereza. Pero nos queda esa gran duda trascendental de por qué Leiva, tan osado y alérgico al pudor a la hora de contarnos sus intimidades menos favorecedoras, tiende a comportarse como un autor timorato cuando coge lápiz, papel y guitarra en los momentos de inspiración. Como si a estas alturas del partido, con todo ya demostrado, no se atreviera a probar qué sucede cuando garabatee saliéndose de las líneas de puntos.

Charlotte Cornfield: «Hurts like hell» (2026)

El sexto álbum de la cantautora canadiense, primero tras su maternidad, es el más colaborativo de su carrera. Grabado en Nueva York junto al productor Phil Weinrobe (Adrianne Lenker), apunta más al universo de Big Thief que al de Dylan o Neil Young, citados en la hoja promocional. E incluye apariciones estelares de Feist, Buck Meek o Maia Friedman

Rigla: «Sendebud fra sandkassa» (2026)

El equilibrio incierto entre fragilidad y fortaleza, pero también entre lo ancestral y lo contemporáneo, articula esta propuesta: un nuevo sexteto noruego de folk avanzado, una banda de pipiolos de Conservatorio que se han sacado de la manga uno de los trabajos más hermosos, fascinantes y envolventes en el folk europeo de 2026

Julia Jacklin: «The gem» (2026)

El cuarto álbum de la artista australiana, ahora afincada en Melbourne, refrenda su voz entre perezosa, narcótica y sensual como uno de los grandes valores en imparable trayectoria ascendente más incontestables desde las antípodas. Indie-rock con ribetes folkies para un disco grabado en un estudio pequeño y con todos tocando a la vez