
#UnDiscoAlDía
Todos los días, de lunes a viernes, una reseña discográfica de actualidad nacional o internacional. Las novedades más esperadas, cuanto antes mejor, pero también los descubrimientos, las rarezas, los debuts…
Leon Bridges: «Happiness anytime» (2026)
Una reinvención casi copernicana respecto a los tiempos de su debut, aquel ‘Coming home’ (2025). Si entonces Todd Michael «Leon» Bridges se enrolaba en las filas del retro-soul, su quinto álbum le coloca a las órdenes de Jungle y con predisposición al baile, el afrobeat y la travesura
Thee Sinseers: «Love stories» (2026)
Nada suena ni por asomo actual a lo largo de los 40 minutos escasos que conforman la segunda entrega discográfica de Thee Sinseers, un noneto del este de Los Ángeles. Y al mismo tiempo, ni una sola de estas 11 canciones se nos antoja remotamente pasada de fecha. Así es la magia de esta formación nutridísima en torno al cantautor y multiinstrumentista chicano Joey Quiñones, un mago consumado del falsete
The Cranberries: «Live at the London Astoria II, 1994» (2026)
Londres, viernes 14 de enero de 1994. Tras su primera gira estadounidense y un pequeño receso navideño, los irlandeses regresan a uno de sus escenarios de confianza y adelantan hasta seis canciones de un álbum aún sin grabar (‘No need to argue’), entre ellas ‘Zombie’. Una grabación imperfecta, pero encantadora de puro emocionate, que se creía perdida
Javier Ruibal: «Cuento chino» (2026)
El gaditano sigue fiel en su decimoquinto álbum a los trabajos temáticos. Esta vez es un primoroso lienzo de seda el que va pasando de mano en mano y siglo en siglo, de un punto a otro del planeta, en un divertimento que le permite a su autor enredar con diferentes escalas, timbres y sonoridades mientras se entrega a un exuberante juego lingüístico de aromas míticos, cortesanos y populares
Shakira: ‘Las mujeres ya no lloran world tour’ (Macondo Park, Madrid, 12/oct/2026)
Hay algo bueno, muy bueno, que advertir en torno a los conciertos de la colombiana: son, ante todo, conciertos. También en este decimotercero y definitivo de la residencia europea. Y con independencia de que la experiencia esté medida, pautada y concebida con precisión quirúrgica para resultar sencillamente espectacular
The Beatles: «Rubber soul 2 CD edition» (1965, 2026)
El sexto LP de los de Liverpool representó en 1965 ese punto de inflexión, el triple salto mortal sin retorno que transformó una banda ya imprescindible en el evento más importante que ha conocido (y conocerá) la música popular en toda su historia. Esta reedición añade un segundo CD con 40 minutos de maquetas, versiones alternativas y sesiones
Sondre Lerche: «Acrobats» (2026)
Lo que acontece en el undécimo elepé del genio noruego es pop mayúsculo, de melodías tan orondas y rimbombantes como las que se estilaban en los tiempos del Tin Pan Alley. Pop cercano y orgánico, pero nada frugal, ramplón ni evidente, siguiendo la estela de los más grandes renovadores de la vieja escuela: Paddy McAloon (Prefab Sprout), Mark Hollis (Talk Talk) y, cómo no, Neil Hannon (The Divine Comedy)
Arde Bogotá: «Manufacturas del club de la gente sola» (2026)
El tercer LP de los de Cartagena es un enorme salto adelante. Un ejercicio de sensibilidad, músculo y empatía, un álbum de sonido y espíritu orgánico y hasta humanista, un trabajo sobre sentimientos y sensibilidades: ese argumentario del que el pop y el rock, y más aún el de rúbrica masculina, anda tan escaso en este país
Les Testarudes: «Ai, mare!» (2026)
Estas nueve chavalas catalanas (cuatro de ellas, en la sección de metales) son descaradas, orgullosas, lenguaraces, combativas y, sobre todo, muy divertidas. Porque asimilan todas las enseñanzas del ska, el reggae y demás herencias jamaicanas, pero las llevan a una cotidianidad a veces enfurruñada y otras, abiertamente cómica
Leiva: ‘Gira Gigante’ (Movistar Arena, Madrid, 30/sept/2026)
Tiene este madrileño de finísima estampa el don de enganchar con el receptor, una circunstancia ya evidente en los dulces tiempos de Pereza. Pero nos queda esa gran duda trascendental de por qué Leiva, tan osado y alérgico al pudor a la hora de contarnos sus intimidades menos favorecedoras, tiende a comportarse como un autor timorato cuando coge lápiz, papel y guitarra en los momentos de inspiración. Como si a estas alturas del partido, con todo ya demostrado, no se atreviera a probar qué sucede cuando garabatee saliéndose de las líneas de puntos.









