Puede parecer una concesión a la galería que un verso tan libérrimo como Antonio Luque opte por la fórmula de recuperar algunos de los títulos más antiguos de su repertorio para desempolvarlos, otorgarles un lustre renovado e imprimirles una viveza que en ocasiones se había desvanecido. No lo es, empezando ya por la singularidad de que este El año de la pera (Chinarro, siempre tan socarrón) solo puede obtenerse de manera íntegra a través de la web del artista, que ha restringido a unos pocos singles la presencia en las plataformas de este cancionero remozado. Y continuando por la evidencia de que estas 12 piezas ahora rescatadas no sufren grandes variaciones estructurales ni formales, pero sí salen muy favorecidas con su nueva pátina de reluciente frescura acústica.

El siempre sagaz, mordaz e indómito artista sevillano echa la vista atrás hasta sus trabajos fechados todavía en el siglo XX, y se nutre en particular de los tres que sucedieron a su homónimo debut de 1994, desde Compito (1996) al imprescindible El porqué de mis peinados (1997) y Noséqué-nosécuántos (1998). Realimenta así una discografía que ya sobrepasa los 20 títulos y que incluso en 2025 incluyó un extraño y precioso EP, David, dedicado a la obra del malogrado David Berman, de Purple Mountains.

Luque ya ha anunciado que trabaja en nuevas canciones y que ese álbum de estreno debería llegar hasta nuestros oídos antes de que acabe este 2026, así que El año de la pera puede sonar a pasatiempo feliz, a efímero proyecto de transición. Pero a los menos iniciados les servirá para descubrir un cancionero que ya era ingenioso y afilado desde los primeros compases, mientras que los ya conocedores de todos estos episodios lejanos habrán de convenir en que la mejoría respecto a las grabaciones preexistentes se antoja estratosférica.

Eran otros tiempos, quién lo duda, y el joven Chinarro se abonó al discurso brumoso y turbulento de aquel primer indie en el que el sonido embarullado parecía una vitola de legitimidad. En el caso de estas páginas, aquellos tics solo sirvieron para enturbiar y desdibujar canciones que ahora, como en toda buena restauración, pierden la bruma y brillan con esa luz propia tan favorecedora y merecida. Y a las que el formato de quinteto aporta un aire de sesiones desenchufadas pero con algunas guitarras eléctricas, un encanto que se incrementa con la presencia de Sandra Rubio, como en los viejos tiempos, encargándose de las segundas voces.

Los ecos a los primeros The Cure y a toda la generación del post-punk son evidentes en un repertorio de bajos matemáticos, baterías medidas y aires de salmodias penetrantes. Es reconfortante comprobar que Quiromántico sigue siendo, más de un cuarto de siglo después, una de las piezas más enormes de Sr. Chinarro junto a la también inevitable El idilio. A esta última se le concede el honor de abrir El año de la pera con un regalo añadido, la voz siempre algo murmurada de J (Los Planetas) como elemento de distinción adicional.

Produce el granadino Jaime Beltrán (La Resinera), siempre humanista y cálido desde su vocación alternativa. Y alegra el día la recuperación de títulos menos presentes en la memoria, desde Informe para un barco vikingo a Su mapamundi, gracias, entre el tipismo, la sorna y esa capacidad maravillosa para la disección surrealista de la realidad. Antonio no había cumplido aún ni 25 años cuando ya deslizaba en su primer elepé versos como “Caracola idiota, ven / dame cartas sin trucar / una lanza, un figurín / dentelladas del rosal” (Mi caracola loca), puro relumbrón sureño. Ojalá haya demanda suficiente para una segunda edición física… en la que Luque tenga el detalle de incluir las letras, una baza fundamental para adentrarse en su universo e incorporar a este andaluz universal a ese olimpo de los grandes creadores musicales de este país.

5 Replies to “Sr. Chinarro: «El año de la pera» (2026)”

  1. En la época del noise más ejem digamos noise… muchos se miraban a Dinosaur Jr, Sebadoh, Pavement, Nirvanas… salió un disco que me marco (lo había oido en maqueta en como no Disco Grande del gran Julito Ruiz) Sr chinarro / Sr. Chinarro el primero! aquello me dejó helado por fin alguien que se inspiraba más en mis gustos New Order versión fantástica de Leave me alone incluida de la banda de Manchester, también rindió tributo a Joy Division en un disco español mítico. Los Cure de la trilogía oscura (luego él propio Luque hizo su propia trilogía con 3 obras maestras) un poco de La Dama se Esconde etc… luego en sus siguientes obras se le vieron flecos de The Smiths, Disco Inferno, Aviador Dro, las casas del misterio… Coppini y un maravilloso largo etc… un oasis en el panorama junto a por ej otros que me fascinaban INOXIDABLES desde Salamanca.
    Bonita revisión de clásicos al menos para mi. Mi disco del verano sin duda, solo me falto una revisión de mi favorita Chaufferette, otro día será.

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